Septiembre 2022

 

Chile acaba de finalizar un plebiscito para definir una eventual aprobación de un texto para una nueva constitución de la Republica. El escrito, redactado y discutido por más de un año, fue rechazado por una abrumadora mayoría. No viene al caso hacer consideraciones políticas en esta columna, pero si debo señalar, brevemente algunos aspectos referentes al tema de la Salud.

 

La salud es un derecho y debe estar considerado en cualquier constitución. Una vez entendido eso, es importante definir qué sistema de salud es el mejor para la población. El sistema publico es un sistema de muy buena calidad técnica, profesionales de excelencia, en la mayoría de los casos. Los hospitales están bien dotados de acuerdo a la complejidad de cada uno de ellos. El principal problema es la oportunidad en la atención. Las largas listas de espera tanto para patologías benignas, como malignas opacan los beneficios de dicho sistema.

Por otro lado, el sistema privado es, en general de muy buena calidad, pero tiene una serie de exclusiones a pacientes portadores de patologías preexistentes, alzas frecuentes de los precios, falla de cobertura de muchas prestaciones y altamente discriminatorio por razones económicas.

Durante la pandemia, ambos sistemas debieron complementarse. Fue una buena experiencia desde el punto de vista de la atención de los pacientes y la oportunidad de los servicios requeridos. Los costos fueron cubiertos por el Estado cuando la atención se prestaba a sus beneficiarios.

Personalmente trabajo, desde hace muchos años, en ambos sistemas y considero que esta alianza Pública – Privada, puede ser una base para construir un mejor sistema de salud, no excluyente, al alcance de todos los chilenos.

Es posible que sea necesario implementar seguros complementarios para ampliar, coberturas claramente definidas: la elección de un profesional especifico, de una clínica determinada o de una mejor hotelería hospitalaria, pero que la atención misma, el derecho a ser tratado en los mejores condiciones clínicas, el  acceso a un tratamiento determinado, independiente de su costo, sea un real derecho para todos los Chilenos.

Aprovecho de desearles unas felices fiestas de celebración de la independencia de Chile.