Febrero 2019
Febrero es mes de vacaciones en nuestro país. La gente espera tomar un merecido descanso después de un año de trabajo. Sin embargo, no todos pueden hacerlo y muchos deben permanecer en sus ciudades de origen que, en el caso de Santiago, está expuesto a altas temperaturas.

El calentamiento global es una realidad. Recuerdo que, cuando era pequeño, las temperaturas que superaban los 33°C eran motivo de titulares en primeras páginas de los periódicos. Actualmente se pasan de 38°C con bastante frecuencia.
Está claro que estamos destruyendo el planeta. Las grandes empresas y los países más desarrollados son los que tienen que hacer el mayor esfuerzo para tomar medidas inmediatas y a mediano y largo plazo para evitar la destrucción total. Ya no basta con ahorrar agua, luz o energía que, por supuesto deben seguir haciéndose, se deben tomar medidas concretas sobre uso de los principales peligros del futuro, que se están materializando ahora, tal es la contaminación.
Los mares llenos de plástico, los ríos con desechos de empresas mineras, los lagos perdiendo su flora y fauna, los bosques devastados. ¡Ya basta!
Es fundamental que aumente la toma de conciencia, que elijamos autoridades que, sin ser fanáticos, tengan como prioridad el cuidado de la flora y fauna, del medio ambiente.
Las empresas deben poner todos sus esfuerzos para desarrollar sustitutos del plástico, de los detergentes contaminantes, de los combustibles que causen polución.
Pese a los desastres actuales en algunas áreas, aún están a tiempo para hacer de ésta, la tierra que habitamos, un lugar grato y sustentable.